Lo que me atraía no era la belleza externa e impersonal, sino algo más absoluto que se hallaba en el interior". "Al sur de la frontera, al oeste del sol",
Bajé la vacía calle Broad para ir a desayunar, como a menudo hacía los domingos, en un salón de té frente a Balliol. Las campanas de la iglesia resonaban en el aire, y el sol que proyectaba largas sombras sobre los espacios abiertos disipó mis temores nocturnos.(...) Comí los huevos revueltos y la mermelada amarga con ese entusiasmo que, en la juventud, sigue a una mala noche". Retorno a Brideshead - Evelyn Waugh
(...) Entendió que era cierto que la música, como nuestro corazón,
cuando ríe, hace sonreír a todos, debido a que es un poderoso
neurotransmisor, se podía decir que era el verdadero alimento del amor;
lleva información de un lado a otro, de una época a otra, de una persona
a otra, de un universo a otro, de una recámara a otra. Mi Negro pasado -"Laura Esquivel"
Soy el hombre más sencillo que existe, pero cuando siento un "grito" en
mí, no acepto transformarlo en una "vocecilla" para complacer a los
mudos y a los tartamudos. Pues yo no deseo agradar a nadie, ni tener
discípulo ni ser discípulo. He venido a este mundo por algunos instantes
y quiero lanzar un grito y partir. Nada más. Nikos Kazantzakis
De las dos entradas del café, siempre prefería la más estrecha, la que llamaban la puerta de la sombra. Escogía la misma mesa, al fondo del local, que era pequeño. Al principio, no hablaba con nadie; luego ya conocía a los parroquianos de Le Condé, la mayoría de los cuales tenía nuestra edad, entre los diecinueve y los veinticinco años, diría yo. En ocasiones se sentaba en las mesas de ellos, pero, las más de las veces, seguía siendo adicta a su sitio, al fondo del todo. "En el café de la juventud perdida" - Patrick Modiano
Éramos tan ingenuos. No sabíamos adónde nos llevaría el camino, no teníamos ni idea de que nos separaríamos. Playa, mar, cielo. Estaban ahí para nosotros y nada más que para nosotros. Un mundo sin fin. "El arte de conducir bajo la lluvia"- Garth Stein
Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares... Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos.” Fernando Pessoa.